La incontinencia por esfínter débil es la pérdida involuntaria de
orina por debilidad del esfínter uretral. Además, puede aparecer con
esfuerzo o actividades cotidianas. Su tratamiento incluye ejercicios del
suelo pélvico, cambios en el estilo de vida y procedimientos médicos.
La incontinencia por desbordamiento ocurre cuando la vejiga
no se vacía completamente, provocando retención y escapes de orina.
Además, puede deberse a obstrucciones o disfunción vesical. Su
diagnóstico incluye medición del residuo urinario y el tratamiento
La incontinencia urinaria por estrés es la pérdida involuntaria
de orina al aumentar la presión abdominal, como al toser o hacer
esfuerzo. Además, se debe a la debilidad del suelo pélvico. Su tratamiento
incluye ejercicios, cambios de hábitos y, en casos severos, cirugía.
La incontinencia vesical es la pérdida involuntaria de orina por
alteración en el control de la vejiga y la uretra. Además, puede deberse
a debilidad muscular, daño nervioso o enfermedades. Su tratamiento
incluye ejercicios, fármacos o cirugía según la causa.
Las incontinencias urinarias son trastornos que provocan
pérdida involuntaria de orina por alteraciones del esfínter o la
vejiga. Además, pueden coexistir con retención urinaria. Su
diagnóstico es clínico y funcional, y el tratamiento incluye
ejercicios, fármacos o cirugía.
La infección bacteriana urinaria ocurre cuando bacterias como E. coli
ingresan por la uretra y llegan a la vejiga. Provoca inflamación, dolor
al orinar, urgencia urinaria y molestias, siendo la cistitis la forma más
común y requiriendo tratamiento antibiótico.
La inflamación de la glándula prostática o prostatitis es una afección
inflamatoria que puede ser bacteriana o no bacteriana. Además, provoca
dolor pélvico, dificultad urinaria y molestias sexuales. Su diagnóstico es
clínico y analítico, y el tratamiento varía según la causa.
Inflamación pleural pulmonar describe la irritación de la
membrana que envuelve los pulmones, causando dolor agudo al
respirar y dificultad respiratoria. Esta afección puede derivar en
un derrame pleural o acumulación de líquido, requiriendo un
diagnóstico preciso de la causa subyacente.
Inflamación por hepatitis autoinmune describe el ataque erróneo
del sistema inmunitario a las células del hígado, provocando fatiga,
ictericia y dolor abdominal. Esta afección crónica requiere un diagnóstico
mediante autoanticuerpos y un tratamiento constante para prevenir el
daño hepático permanente.
La inflamación testicular u orquitis es un proceso inflamatorio
causado por infecciones virales o bacterianas. Además, provoca dolor,
hinchazón y sensibilidad. Su diagnóstico es clínico y ecográfico, y el
tratamiento incluye reposo, analgésicos y antibióticos según la causa.
Insuficiencia suprarrenal Addison: trastorno donde la corteza
adrenal pierde definición en sus zonas glomerular y fascicular. Esto
impide la producción de cortisol y aldosterona debido a un ataque
inmunitario. Requiere tratamiento hormonal permanente para evitar
debilidad extrema y crisis metabólicas.
Insuficiencia suprarrenal primaria: trastorno donde las glándulas
suprarrenales pierden actividad en las capas glomerular y fascicular.
Esto impide la producción de cortisol y aldosterona debido a un fallo
inmunitario. Requiere tratamiento hormonal de por vida para regular el
metabolismo y la presión arterial.