El homúnculo cerebral es una representación gráfica
del cuerpo humano en la corteza motora y en la corteza
somatosensorial del cerebro. Básicamente, ilustra cómo
el cerebro organiza y distribuye el control motor y la
percepción sensorial entre las diferentes partes del cuerpo.
El hongo Aspergillus es un moho común cuyas esporas inhaladas
pueden causar aspergilosis pulmonar, especialmente en personas
con sistemas inmunológicos debilitados.
El hongo Candida auris es un patógeno emergente resistente a
antifúngicos que causan infecciones graves, especialmente en
hospitales y en personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Los hongos dermatofitos filamentosos degradan queratina
y causan tiña en piel, cabello y uñas, transmitiéndose por contacto
y afectando a humanos y animales.
Epidermophyton floccosum es un hongo dermatofito antropofílico
que infecta piel y uñas, causando tiñas mediante degradación de
queratina y transmisión por contacto
Los hongos filamentosos algodonosos forman colonias visibles
con hifas y esporas, presentes en diversos entornos, con funciones
ecológicas, industriales y potencial patógeno.
Los hongos filamentosos septados presentan hifas con septos
que permiten el transporte interno, participan en la descomposición
y pueden ser útiles o patógenos en distintos contextos.
Los hongos Microsporum son dermatofitos que infectan piel,
cabello y uñas, causando tiña mediante la degradación de queratina
y transmisión por contacto directo o indirecto
Los hongos patógenos, como Candida y Aspergillus, causan
infecciones mediante hifas y esporas, afectando piel, órganos
y sistema respiratorio según el estado inmunológico.
Los hongos Trichophyton son dermatofitos que infectan piel,
uñas y cabello, causando tiña como el pie de atleta mediante
degradación de queratina y transmisión por contacto.
Los huesecillos del oído medio, martillo, yunque y estribo,
transmiten y amplifican las vibraciones sonoras desde la
membrana timpánica hasta el oído interno, facilitando la
conversión del sonido en señales eléctricas interpretadas
por el cerebro.
Los huesecillos del oído medio. También conocidos como osículos
auditivos, son tres pequeños huesos en el oído medio: martillo,
yunque y estribo. Estos huesos transmiten las vibraciones del tímpano
al oído interno, facilitando la audición.