Insuficiencia suprarrenal primaria: trastorno donde las glándulas
suprarrenales no producen cortisol ni aldosterona por daño autoinmune
o infección. Provoca fatiga, hipotensión y oscurecimiento de la piel. El
tratamiento consiste en el reemplazo hormonal de por vida para
estabilizar el metabolismo y la presión arterial.
Insuficiencia suprarrenal secundaria: trastorno causado por la baja
producción de ACTH en la glándula pituitaria. Esto reduce el cortisol
adrenal debido a tumores hipofisarios o retiro abrupto de esteroides.
Provoca fatiga y debilidad, requiriendo tratamiento con glucocorticoides
para restaurar el equilibrio hormonal y metabólico.
Insuficiencia suprarrenal terciaria: trastorno causado por un
fallo hipotalámico que impide que la glándula pituitaria libere ACTH.
Comúnmente deriva del uso prolongado de esteroides, provocando
falta de cortisol, fatiga y debilidad. Requiere un manejo cuidadoso
para reactivar el eje hormonal natural del cuerpo.
La insuficiencia valvular aórtica cumple una función general
alterada en la circulación cardíaca. Además, en condiciones
normales la válvula aórtica evita el retorno de la sangre.
Asimismo, garantiza el flujo eficiente hacia la aorta.
Insuficiencia valvular venosa. Trastorno circulatorio donde las
válvulas no evitan el reflujo sanguíneo, provocando acumulación
de sangre, hinchazón, dolor, várices y posibles úlceras en las
extremidades inferiores.
La insuficiencia y afección renal son la incapacidad del riñón para
filtrar desechos y mantener el equilibrio del organismo. Además,
puede ser causada por infecciones, cálculos o enfermedades crónicas.
Su diagnóstico es clínico y de laboratorio, y el tratamiento depende de
la gravedad.
La insulina actúa como una llave química celular que permite la
entrada de glucosa en las células. Este proceso es esencial para
la producción de energía, y su alteración provoca acumulación de
glucosa en sangre, como ocurre en la diabetes
Insulina y glucosa alta. Alteración metabólica donde la glucosa
elevada y la resistencia a la insulina impiden su adecuada utilización,
aumentando el riesgo de diabetes y complicaciones cardiovasculares
si no se controla.
Irrigación arterial cerebral. Esta ilustración describe el suministro
de sangre rica en oxígeno a través de las arterias principales hacia el
cerebro. El esquema muestra cómo las carótidas internas y vertebrales
nutren el tejido, siendo un proceso vital para mantener la función
neurológica saludable.
La irrigación sanguínea del estómagoproviene principalmente del tronco celíaco, a través de arterias como la gástrica izquierda y derecha, que suministran oxígeno y nutrientes a las paredes gástricas.
La irrigación sanguínea renal lleva sangre a los riñones
mediante arterias renales. Se ramifica en arteriolas y
capilares dentro de los nefrones, permitiendo la filtración,
reabsorción y formación de orina.
Irritación bronquio-pulmonar. Representa la inflamación de
bronquios y pulmones con producción de moco, causando tos,
dificultad respiratoria y molestias, generalmente asociadas a
infecciones o exposición a irritantes.