Esta ilustración muestra la corteza cerebelosa,
estructura fundamental para la coordinación
motora. En primer lugar, es importante señalar
que está organizada en tres capas bien definidas.
La enfermedad de Huntington (EH) es un trastorno neurodegenerativo
hereditario que afecta progresivamente al sistema nervioso. Esta
enfermedad está causada por una mutación en el gen HTT, localizado
en el cromosoma 4.
La irrigación carotídea cerebral. Esta ilustración muestra
el suministro sanguíneo mediante las carótidas internas y arterias
vertebrales conectadas por el polígono de Willis. El esquema
detalla cómo la carótida interna nutre el prosencéfalo y los lóbulos
superiores para la función cognitiva.
La médula espinal segmentada muestra su organización
estructural, incluyendo la sustancia gris y blanca, las raíces
nerviosas y los nervios espinales. Esta estructura es
fundamental para la transmisión de señales entre el
cerebro y el cuerpo.
La neurona es la célula fundamental del sistema nervioso.
Consta de soma, dendritas y axón. Además, cada componente
cumple funciones específicas para la transmisión de señales.
La vaina de mielina es una capa protectora que
recubre los axones de las neuronas. En primer
lugar, su función principal es facilitar la transmisión
rápida de los impulsos nerviosos.
Los ganglios basales son un conjunto de núcleos
cerebrales que desempeñan un papel crucial en la
regulación del movimiento y la coordinación motora.
Se encuentran a ambos lados del tálamo.
Los nervios craneales son una parte clave del
sistema nervioso. En primer lugar, conectan
el cerebro con la médula espinal y controlan
funciones vitales.
Los nervios faciales. Se muestra un rostro femenino,
en el que destacan por su distribución y función.
Corresponden al par craneal VII. Además, son
esenciales para la expresión facial.
Los ovillos neurofibrilares son estructuras anómalas
que se desarrollan en el interior de las neuronas.
Se asocian con enfermedades neurodegenerativas,
como la enfermedad de Alzheimer.