La fisiología del humor acuoso explica cómo este líquido transparente participa en el funcionamiento del ojo. El humor acuoso se encuentra en las cámaras anteriores y posteriores del ojo. Además, cumple funciones esenciales relacionadas con la nutrición de los tejidos oculares y el mantenimiento de la presión intraocular.
En primer lugar, el humor acuoso es producido por los cuerpos ciliares, estructuras situadas detrás del iris. Estas células especializadas secretan continuamente este fluido. Posteriormente, el humor acuoso se acumula en la cámara posterior del ojo, que es el espacio situado entre el iris y el cristalino.
A continuación, el líquido pasa a través de la pupila hacia la cámara anterior, localizada entre la córnea y el iris. De esta manera, el humor acuoso circula por la parte anterior del globo ocular.
Durante este recorrido, el humor acuoso cumple una función nutritiva. En particular, aporta oxígeno y nutrientes a estructuras oculares que no poseen vasos sanguíneos, como la córnea y el cristalino. Asimismo, ayuda a eliminar productos de desecho generados por estas estructuras.
Además de su función nutritiva, el humor acuoso también mantiene la presión intraocular. Esta presión es necesaria para conservar la forma del globo ocular y garantizar el correcto posicionamiento de las estructuras internas del ojo.
Después de circular por la cámara anterior, el humor acuoso debe ser eliminado para mantener el equilibrio de presión. Principalmente, el drenaje ocurre a través de la malla trabecular, una estructura filtrante situada en el ángulo entre la córnea y el iris.
Desde allí, el líquido pasa al canal de Schlemm, un conducto circular que rodea la base de la córnea. Finalmente, el humor acuoso se dirige hacia el sistema venoso y se incorpora a la circulación sanguínea.
Cuando existe un equilibrio adecuado entre producción y drenaje del humor acuoso, la presión intraocular se mantiene estable. Sin embargo, si el drenaje se reduce o se bloquea, la presión ocular puede aumentar.
Este aumento de presión puede dañar el nervio óptico. En consecuencia, puede aparecer el glaucoma, una enfermedad ocular que puede provocar pérdida de visión.
Por lo tanto, comprender la fisiología del humor acuoso es fundamental en oftalmología. Este conocimiento permite entender el equilibrio del sistema ocular y prevenir enfermedades relacionadas con la presión intraocular.


