La osteoartritis de rodilla se representa en esta ilustración esquemática centrada en la articulación femorotibial. En la imagen se observa el desgaste progresivo del cartílago articular. Además, se visualiza la reducción del espacio articular. Asimismo, el esquema muestra el roce entre superficies óseas. Por otro lado, se identifican claramente las zonas de deterioro.
En este caso, la osteoartritis de rodilla es una enfermedad degenerativa que afecta el cartílago articular. Además, este tejido pierde su capacidad de amortiguación. En consecuencia, los huesos comienzan a rozarse entre sí. Asimismo, esto provoca dolor e inflamación. Por ejemplo, limita la movilidad en actividades cotidianas.
Desde el punto de vista fisiopatológico, el cartílago se desgasta de forma progresiva. Además, se altera la biomecánica de la articulación. Asimismo, pueden formarse osteofitos. Por otro lado, la membrana sinovial puede inflamarse. En consecuencia, se agravan los síntomas y el deterioro funcional.
En cuanto a los síntomas, la osteoartritis de rodilla se manifiesta con dolor articular. Sin embargo, también puede presentarse rigidez matutina. Además, es frecuente la crepitación. Por ejemplo, puede haber limitación del movimiento. Asimismo, los síntomas empeoran con la actividad física.
Por otro lado, los factores de riesgo incluyen envejecimiento. En consecuencia, el sobrepeso aumenta la carga articular. Además, lesiones previas pueden contribuir. Asimismo, factores genéticos pueden influir. En conjunto, estos elementos incrementan el riesgo de desarrollo.
El diagnóstico se basa en la evaluación clínica. Además, las radiografías permiten observar el desgaste del cartílago. Asimismo, otras pruebas de imagen aportan mayor detalle. En consecuencia, se determina la gravedad. Por otro lado, se orienta el tratamiento.
Finalmente, el tratamiento de la osteoartritis de rodilla incluye medidas conservadoras. Por ejemplo, se recomiendan ejercicios y fisioterapia. Sin embargo, también se utilizan analgésicos y antiinflamatorios. Asimismo, en casos avanzados puede requerirse artroplastia. En conclusión, el manejo temprano mejora la calidad de vida.


